Fieles repletaron Catedral de Puerto Montt en la Misa de Domingo de Resurrección

Fieles repletaron Catedral de Puerto Montt en la Misa de Domingo de Resurrección En su homilía, Monseñor Fernando Ramos dijo que de la Resurrección de Cristo podemos entender que todo lo que podemos hacer puede ir también en beneficio de los demás Con gran alegría por la resurrección de Cristo, la comunidad de Puerto Montt se reunió en la Catedral metropolitana en la mañana del domingo de Pascua de Resurrección. En su homilía, Monseñor Ramos explicó que los discípulos de Jesús dieron testimonio también de la resurrección de Jesús porque se encontraron con Jesús resucitado y durante 50 días, que son estos días de Pascua que nosotros vamos a celebrar de aquí en adelante, estos discípulos tuvieron distintos encuentros con Jesús vivo, el mismo que ellos habían visto en la cruz, ahora estaba vivo. “Este hecho es un hecho inédito único en la historia de la humanidad y es lo que a nosotros nos convoca cada domingo a celebrar la eucaristía, desde aquel momento surgió esta tradición que en el día del Señor se juntaba los discípulos a alabar y bendecir a Dios porque era el día de la resurrección del Señor”. “Pero este testimonio sería inútil, sin sentido o sin relevancia para nosotros sino lo vinculamos con la Resurrección de Cristo con nuestra propia vida. En la Vigilia Pascual renovamos nuestras promesas bautismales, a través de este sacramento unimos nuestra vida con la vida del Cristo y así como Cristo padeció la muerte, pero por sobre todo vivió la resurrección, nosotros unidos a él también podemos experimentar la resurrección de Cristo en nuestra vida”. “Este hecho nos invita entonces a todos nosotros a que Cristo se transforme en una luz permanente de nuestra vida y podamos vivir la vida cotidiana, la vida familiar, la vida laboral o nuestros compromisos con los demás en nuestro barrio o sociales, podamos vivirlo desde los criterios de la resurrección de Cristo, desde el Reino que Jesús nos tocará. “Por eso es un hecho tan importante, tan fundamental y que, si nosotros lo acogemos en nuestra vida, puede tener una proyección en la vida de cada uno de nosotros de forma extraordinaria, todo puede cambiar desde la resurrección de Cristo en nuestra forma de ver las cosas, nuestras formas de trabajar, nuestras formas también de compartir con los demás o también cuando tenemos alguna responsabilidad. De la Resurrección de Cristo podemos entender que todo lo que podemos hacer puede ir también en beneficio de los demás, por eso es tan importante lo que celebramos hoy y por eso hoy Domingo de Resurrección es una gran resurrección”.
Pascua de Resurrección Mensaje Monseñor Fernando Ramos

Pascua de Resurrección Mensaje Monseñor Fernando Ramos Queridos hermanos y hermanas en el Señor de la querida Arquidiócesis de Puerto Montt: Hemos concluido la celebración de Semana Santa. En este año 2024 hemos podido acompañar a Jesús desde su entrada mesiánica a la ciudad de Jerusalén el Domingo de Ramos pasando por lo que significó el encuentro con sus discípulos y celebración de la Última Cena después haber experimentado junto con él el juicio que se le hizo y cómo fue llevado a la muerte y la muerte de cruz como un criminal, como un delincuente, pero también hemos celebrado su Resurrección, que es el momento cumbre de esta Semana Santa. https://www.youtube.com/watch?v=3Gilc_Sdcs4&t=47s La muerte y la vida libraron un combate admirable y ha vencido la vida en la Resurrección de Cristo esto a nosotros nos abre un horizonte de esperanza en nuestra vida, no es simplemente recordar un hecho del pasado, sino que ese hecho del pasado ilumina nuestro presente y nuestro futuro si nos unimos a la persona de Jesucristo entonces podemos también aspirar a vencer el dolor, el sufrimiento, la violencia, el odio, la muerte. Nosotros necesitamos mucho de la esperanza que nos regala la resurrección de Cristo, nos tocan vivir tiempos difíciles. Hemos visto conflictos armados en otras latitudes de nuestro país: la guerra en Ucrania, el conflicto en el Medio Oriente que produce mucho dolor y mucho sufrimiento. Hay gente que ve con mucha desesperanza todos estos acontecimientos o incluso también en nuestro país que a veces vemos corrupción, violencia, división, pero la resurrección de Cristo nos invita a mirar más allá y dice que tenemos esperanza. Este año 2024 iluminados por esta resurrección de Cristo hemos querido presentar una carta pastoral que ilumine nuestro desarrollo de la vida de nuestras parroquias y de nuestras comunidades. En esta carta pastoral podemos como prioridad pastoral durante este año la centralidad de Jesucristo; el mismo que ha vencido la muerte con su resurrección, queremos tenerlo presente al centro de nuestra vida personal y a la vez pastoral y comunitaria en nuestra Arquidiócesis de Puerto Montt, y para conseguir este objetivo de poner a Cristo en el centro de nuestra vida, estamos dando algunas indicaciones de cómo encontrarnos más fuertemente con Cristo. En primer lugar con la Palabra de Dios para que ella nos vaya ayudando y vaya moldeando nuestro espíritu, en segundo lugar tener una devoción auténticamente eucarística, pero una preocupación por la celebración y participación en la Santa Misa y en tercer lugar salir al encuentro de Jesucristo en los más pobres en los que más sufren y en los enfermos. Esto es un camino concreto mediante el cual somos invitados a vivir desde la resurrección de Cristo en nuestra vida. Que el Señor los bendiga en este año 2024.
Vigilia Pascual en Puerto Montt: “Cristo resucitado se hace presente en nuestra vida”.

Vigilia Pascual en Puerto Montt: “Cristo resucitado se hace presente en nuestra vida”. Con la Catedral de Puerto Montt llena de fieles se celebró en la noche del Sábado Santo la Vigilia Pascual tras la bendición del fuego y la liturgia de la luz. Esta vigilia Pascual es la Madre de todas la vigilias porque es Dios quien nos ha regalado a su hijo Jesucristo, quien ha vencido la muerte y en él nosotros también podemos vencer lo que nos asfixia y nos oprime. El Arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos explicó que “en esta Noche Santa, que celebramos la Vigilia Pascual, celebramos el acontecimiento más importante de nuestra fe, el misterio central que Cristo ha resucitado. El mismo que fue conocido como Jesús de Nazareth que pasó haciendo el bien a mucha gente enferma, que predicó sobre el reino de los cielos, que mostró un rostro adecuado, correcto de quien era Dios en su propia persona. Él después que llegó a Jerusalén fue juzgado y maltratado y llevado a la Cruz. Murió en la Cruz y al tercer día resucitó”. “Eso es lo que celebramos hoy, recorriendo parte de la historia de la humanidad tal como la narra el antiguo testamento. Hemos escuchado tres hitos importantes que nos revelan como Dios actuó en la historia de la humanidad haciendo maravillas. El primer hito fue la creación, de la nada aparece el Cosmos y los seres humanos para que experimentemos la vida. Segundo hito: el pueblo de Israel logra salir de la esclavitud hacia la Tierra Prometida a través del Mar Rojo. Dios permitió que este pueblo pudiera hacer ese tránsito de la esclavitud a la libertad a través del agua, lo que es simbólico en el sacramento del bautismo. El tercer hito nos narra la historia de Israel invadido por los Babilonios, repartiéndose por todos lados para ser reunidos en una sola Nación, lo que se vivió con la Resurrección de Cristo. Estos tres hitos concluyen en la persona de Jesús. Si Jesús murió y resucitó nosotros también moriremos y resucitaremos en la persona de Cristo Jesús”. Durante la ceremonia y en un emotivo momento se renovaron las promesas bautismales de los presentes para que desde la fe podemos reconocer en nuestra vida que es verdad que el Señor se interesa por nosotros y que a veces se puede vivir situaciones dolorosas pero que no estamos solos. Esto nos da un horizonte de esperanza, de paz y profunda alegría. Cristo resucitado se hace presente en nuestra vida. También Monseñor confirió el sacramento de la Confirmación a diez jóvenes que asistieron a la catedral de la ciudad. El sacramento es expresión de Cristo resucitado que vence la muerte y entrega su espíritu. Concluyendo con la liturgia eucarística, como siempre, en la Santa Misa.
Fieles se reunieron en La hora de la Madre en la Catedral de Puerto Montt

Fieles se reunieron en La hora de la Madre en la Catedral de Puerto Montt La celebración litúrgica fue presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos, acompañado de la figura de María, quien vivió en plena sintonía con Dios. La Hora de la Madre es una antigua liturgia que se realiza en la mañana del Sábado Santo y recuerda el dolor de María. No hay dolor más grande que el de una madre que ha perdido a su hijo. Hoy sábado Santo, debido a que ayer Jesús fue sepultado en el sepulcro estamos en silencio, en espera, y una figura nos acompaña de forma clara y luminosa debe pasar por este tránsito, la Virgen María, la madre del Señor, quien acompañó a Jesús por toda su vida. El momento más duro y con dolor inmensurable para ella fue estar a los pies de la Cruz de Jesús. Durante la celebración litúrgica el Arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos explicó que “los problemas de nuestra vida a veces nos hacen ven con oscuridad el fututo, sin embargo aprendiendo de la fe y del camino que hizo la Santísima Virgen María podemos aprender que siempre, siempre, no obstante los momentos de oscuridad que podemos vivir, siempre hay una luz. La Luz del Señor. Él nunca nos abandona. Nos acompaña para que nosotros podamos vivir en fidelidad lo que a través de Jesús nos enseña”. La figura de María es tan importante para los católicos porque no encontramos unidos a ella, ya que, si bien en cierto ella es inmaculada, ella vivió desde su libertad esta plena sintonía con el Señor. Nos orienta y nos muestra el camino para que nosotros podemos vivir en esa sintonía. Hoy en la noche, vamos a celebrar el momento litúrgico más importante durante todo el año: La Vigilia Pascual. Se hace de noche porque queremos dejarnos iluminar por la luz de Cristo resucitado, de hecho, el primer rito es el rito del fuego, a partir del cual bendecimos el Cirio Pascual que va a simbolizar la presencia de Cristo resucitado durante todo el año 2024.
Vía Crucis en Puerto Montt: Pasión y Muerte de Jesús

Vía Crucis en Puerto Montt: Pasión y Muerte de Jesús Como es tradición el Viernes Santo, en la Catedral de Puerto Montt, se realizó el Vía Crucis en memoria del camino de Jesús con la cruz a cuestas, su pasión y muerte. La expresión latina “Vía Crucis” significa “camino de la Cruz”, es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión. El arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos presidió el Vía crucis en la Catedral siendo miembros de la comunidad quienes cargaron la cruz en todas las estaciones en medio de oración y meditación en cada una de las estaciones. Al finalizar las catorce estaciones realizadas con devoción por toda la comunidad asistente se informó e invitó a los feligreses a la Celebración Mariana del sábado a las 11:00 horas y a la Vigilia Pascual a las 20:00 horas.
Viernes Santo: Pasión del Señor

Viernes Santo: Pasión del Señor En la Catedral de Puerto Montt, a las 15:00 horas la asamblea se reunió en torno a la Liturgia de la Pasión del Señor junto a cantos y profunda oración. El Viernes Santo contemplamos a Cristo Crucificado, el hecho mas injusto en la historia de la humanidad, nosotros lo podemos contemplar y valorar, comprendiendo más profundamente lo que el Señor nos pide realizar. El arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos explicó que “Jesús entrega su vida para unirse radicalmente a nuestra condición humana, a todo lo que nosotros somos, incluso en aquellas cosas más duras y difíciles, como es el dolor, el sufrimiento, el ataque injusto, la calumnia, el abandono, el desprecio, el odio, la violencia, y todas las cosas que un ser humano puede experimentar y que le produce dolor Jesús lo experimentó en este breve tiempo que es su pasión y muerte en la cruz para unirse a lo que nosotros somos”. “Como dice San Pablo en la carta a los Filipenses porque Dios siendo Dios se hace frágil y pequeño como una criatura como nosotros y a la vez experimenta lo peor que puede experimentar un ser humano. Su motivación no es otra que el amor profundo que el tiene por cada uno de nosotros. Se hace tan cercano que experimenta lo peor que podemos experimentar con el fin de reunir a la humanidad frágil, herida, débil y presentarla a Dios Padre unificada en él. De esta forma, como vamos a celebrar mañana en la noche el triunfo de Cristo resucitado la humanidad entera puede resucitar con él”, indicó Monseñor.
Jueves Santo: “Jesús nos ilumina en el presente”

Jueves Santo: “Jesús nos ilumina en el presente” Ante la asamblea que concurrió a la Catedral de Puerto Montt monseñor Fernando lavó los pies de niños y jóvenes recordando la acción de Jesús con sus discípulos en la última cena y la vocación de servicio de unos con otros. El arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando en su homilía explicó que “esta última cena tiene muchos elementos simbólicos que van explicando lo que después Jesús va a vivir. En primer lugar y lo que nos interesa el día de hoy es que esta última cena con sus discípulos es la celebración de la Pascua que Jesús hace con ellos como lo hacía el Pueblo de Israel. La Pascua era la celebración más importante que tenía el pueblo de Israel porque significaba el momento fundante del pueblo, cuando el pueblo salió de Egipto y camino 40 años por el desierto hasta que llegó a la tierra prometida”. “Jesús celebra la Pascua y sella una nueva realidad y utiliza los elementos del Pan y el Vino y dice: este es mi cuerpo, esta es mi sangre con la cual se sella la nueva alianza. Este jueves Santo hacemos memoria porque sabemos que nos Jesús nos ilumina en el presente. El don de la Santa Misa, de la eucaristía que reproduce el momento de la última cena es un don maravilloso para que podamos alimentarnos del cuerpo y la sangre del Señor. Para que podamos revivir y replantear esa alianza con Dios, porque lo que da sustento a nuestra vida es cuando nos encontramos con nuestra verdad más profunda, que es que somos hijos e hijas de Dios y si somos capaces de vivir esta verdad nuestra vida adquiere un sentido especial”. Jesús hizo un gesto sorprendente, él juntó a sus doce apóstoles y les lavó los pies para expresar de lo que debe permitir la relación entre nosotros no es ni el poder, ni el dinero, sino justamente el servicio entre nosotros. Es así como monseñor Ramos recordó el gesto de Jesús lavando los pies de niños y jóvenes en la Catedral de Puerto Montt. “El servicio nos edifica, nos construye, nos hace mucho más humano, porque nos permite tener nuestra vista en los demás. Por eso esta enseñanza de Jesús es muy importante”, dijo el Monseñor Ramos.
Bendición de los Santos Oleos: “Tenemos ocasión de reflexionar de las distintas presencias que tiene el Señor en nuestras Vidas”

Bendición de los Santos Oleos “Tenemos ocasión de reflexionar de las distintas presencias que tiene el Señor en nuestras Vidas” Con la presencia de diversas comunidades parroquiales, la Catedral de Puerto Montt se inundó de cantos y oración junto a los sacerdotes, presbíteros y religiosos de la Diócesis. El arzobispo inició su homilía saludando al Padre Carlos Lameda quien cumplió 95 años el día de ayer y agradeció su entrega y por su servicio al Señor. Además, durante la Misa los sacerdotes renovaron sus promesas sacerdotales con el objeto de que quede claro ante todo el pueblo de Dios que ellos a partir de su propia fragilidad y debilidad y su propia condición humana le dicen si al Señor, simplemente porque el Señor los ha llamado a cumplir este Ministerio, para que el pueblo de Dios se pueda ver beneficiado, enriquecido y alimentado por la gracia del Señor que llega a nuestra Vida. El arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos, explicó que “hoy con la bendición de los Santos Oleos tenemos ocasión de reflexionar de las distintas presencias que tiene el Señor en nuestras Vidas, un objeto muy presente en nuestra vida es el aceite, lo usamos para cocinas, los motores y muchas otras cosas, pero está presente sin embargo no lo nombramos mucho. El Seños ha querido usar el aceite como una forma simbólica para manifestar su presencia en medio de nosotros. Por eso en esta Misa bendecimos tres tipos de oleos: el primero es el oleo de los enfermos porque hay un sacramento especial, la unción de los enfermos”. “También vamos a bendecir el aceite de los Catecúmenos, que son los que se están preparando a recibir el bautismo y que están en transición para entrar a identificarse con la persona de Jesucristo”. “Y el tercer Oleo es el Santo Crisma, no solamente es un óleo, sino que contiene inciensos que representa el espíritu de Cristo Resucitado. Este Santo Crisma lo usamos en los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación, del Orden. También usamos el Santo Crisma para tocar algunos objetos que queremos consagrar, por ejemplo, cuando consagramos un Templo y concretamente el altar de una Iglesia, ungimos todo el altar con Crisma”. “De esta forma esta Misa hermanas y hermanos esta Misa es tan importante porque nos queda como señal que dios se hace presente en nuestra Vida. Los aceites tiene la particularidad de impregnar, lo que toca ahí se queda y eso es lo que quiere expresar el Señor, quien se quiere quedar con nosotros, quiere alimentar nuestra vida, quien ungirnos con su Santo Espíritu para que nosotros tengamos vida en abundancia, para que su reino y su evangelio se hagan presente y si no se hace presente no es culpa del espíritu de Cristo Resucitado es que quizás nosotros no abrimos suficientemente nuestra vida a su presencia clarificadora y transformadora”, indicó el pastor de la Iglesia de Puerto Montt.
Colegios participaron de Misa de Inicio de año escolar 2024 en catedral de Puerto Montt

Colegios participaron de Misa de Inicio de año escolar 2024 en catedral de Puerto Montt Profesores, alumnos y directivos asistieron a la Misa que congregó a las comunidades educativas de los Colegios Católicos de Puerto Montt para dar inicio al año escolar 2024 a través de una eucaristía presidida por el arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos quien estuvo acompañado por el Vicario para la Educación, Padre Daniel Acuña. El arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos explicó a los presentes que el Colegio es una oportunidad para conocer a otras personas. En un principio los niños pequeños lloran el primer día de clases, tienen una pequeña crisis porque se meten en un nuevo mundo, desconocidos para ellos. Pero luego comienzan a conocer a las personas de esa comunidad…cuando miramos con desprecio a los demás, cuando no tengo confianza, pongo obstáculos a la aventura de conocer otras personas.” Los colegios que participaron en la Misa de inicio de Año Escolar fueron: Colegio Inmaculada de Pto. Montt, Colegio Inmaculada de Pto. Varas, Colegio San José, Colegio Arriaran Barros, Colegio San Javier, Colegio Beato Federico Ozanam, Colegio Germania, Colegio Madre De Dios, Colegio María Auxiliadora, Colegio Sagrada Familia, Colegio San Miguel Arcángel, Colegio Puerto Varas, Liceo de Niñas, Escuela Padre Hurtado, Liceo Comercial Miramar, Colegio Santo Tomás, Colegio Salesiano Padre José Fernández, Politécnico Mirasol, El Comercial Miramar, Liceo Carlos Ibañez del Campo de Fresia.
Opinión: Entrada de Jesús en Jeruzalén

Opinión: Entrada de Jesús en Jeruzalén Para el antiguo pueblo de Israel, ir a la ciudad de Jerusalén significaba subir a la ciudad santa. Había que subir, porque la ciudad se encontraba en la cumbre de varias colinas, pero también había que subir porque allí se encontraba el templo de Jerusalén, signo y expresión de la presencia de Dios en medio de su pueblo; en el templo, el hombre subía y Dios bajaba. Por eso cuando Jesús de Nazaret, acompañado de sus discípulos, fue a Jerusalén, hizo la correspondiente subida a la ciudad. Lamentablemente allí no encontró la santidad de sus moradores, sino que el odio, la calumnia, la violencia, el desprecio y la muerte en la cruz. Para sus seguidores, la entrada de Jesús en Jerusalén fue su ingreso mesiánico, que lo reveló como el Mesías esperado. Sin embargo, fue un ingreso lleno de contrastes y preguntas: ¿por qué el Mesías subió para morir? ¿cuál fue la razón de que entrara montado en un burro pequeño? ¿no podría haber sido más triunfal? ¿acaso su poder divino no podría haber vencido al poder humano que lo llevó a la cruz como un delincuente? La entrada de Jesús en Jerusalén, que celebramos hoy Domingo de Ramos, no es sólo el recuerdo de un hecho histórico; se trata más bien de hacer presente hoy lo que recordamos del ayer. A su vez, se transforma en la puerta de entrada de la semana santa, es decir, el conjunto de hechos dramáticos y dolorosos que narran los últimos días de la vida terrena de Jesús. Para un historiador, siempre estos recuerdos serán importantes, sobre todo cuando se logran sintonizar con vestigios documentados o registrados de hechos de la época, de manera que se pueda verificar aún más que estos episodios sucedieron realmente hace 2000 años. Para el creyente, la perspectiva es distinta; lo que realmente interesa es sintonizar la vida personal con estos acontecimientos tan llenos de significado. El hecho de que Jesús haya experimentado la calumnia, el maltrato, el sufrimiento y la muerte de manera tan injusta, hace que se conecte con las condiciones más dolorosas y terribles que cualquier ser humano pueda experimentar en esta vida. Al final de esta semana, nos volvemos a encontrar para celebrar el triunfo de Cristo a través de su resurrección. Será el momento de renovar nuestra esperanza desde la fe en que Dios no abandona a su pueblo y que la vida vence a la muerte. + Fernando Ramos Pérez Arzobispo de Puerto Montt