Viernes Santo en la Catedral de Puerto Montt: comunidad vivió el Vía Crucis y la Pasión del Señor

La comunidad católica de Puerto Montt se congregó en la Catedral Metropolitana para participar en las celebraciones propias del Viernes Santo, jornada marcada por el recogimiento, la oración y la contemplación del misterio de la Pasión de Jesucristo. Las actividades fueron presididas por el arzobispo de Puerto Montt, +Fernando Ramos. A las 15:00 horas horas, se celebró la Liturgia de la Pasión del Señor. A las 17:00 horas, se desarrolló el tradicional Vía Crucis en la Catedral, instancia en la que los fieles acompañaron espiritualmente a Jesús en su camino hacia el Calvario, meditando cada una de las estaciones que recuerdan su sufrimiento y entrega por la humanidad. El Vía Crucis permite hacer memoria del dolor y las dificultades que vive la humanidad, uniendo esas realidades al sacrificio redentor de Jesús, quien desde la Cruz abre sus brazos para acoger a todos y ofrecer esperanza en medio del sufrimiento. El Viernes Santo invita a los creyentes a vivir un tiempo de silencio y reflexión, recordando que el amor de Dios se manifiesta en la entrega total de su Hijo.
Jueves Santo en la Catedral de Puerto Montt: la Eucaristía y el servicio como camino de fe

En un ambiente de recogimiento y profunda fe, la comunidad católica de Puerto Montt participó en la celebración del Jueves Santo en la Iglesia Catedral, recordando la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, momento en el que instituyó la Eucaristía y dejó a sus discípulos el mandamiento del amor y el servicio. La Santa Misa fue presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, Fernando Ramos, quien invitó a los fieles a comprender el profundo significado de esta celebración, que no solo recuerda un hecho central de la fe cristiana, sino que también se vincula con la antigua tradición del pueblo de Israel y la celebración de la Pascua. Durante su homilía, el arzobispo explicó que “Jesús se transforma en el Cordero Pascual y se entrega para que nosotros tengamos vida. Así como para el pueblo de Israel la Pascua fue el inicio de su constitución como pueblo, para nosotros la Última Cena es el comienzo del nuevo pueblo de Dios, un pueblo abierto a toda la humanidad”, expresó. Asimismo, monseñor Ramos recordó que la Eucaristía no es solo un recuerdo del pasado, sino una presencia viva del Señor en medio de su pueblo, destacando las palabras de Jesús: “Hagan esto en conmemoración mía”, como un llamado permanente a celebrar y vivir este misterio a lo largo de las generaciones. Durante la celebración se realizó el tradicional rito del lavado de los pies a miembros de la comunidad, gesto profundamente simbólico que recuerda la actitud de humildad y servicio de Jesús hacia sus discípulos
Misa Crismal 2026 congregó al clero y fieles en la Catedral de Puerto Montt

En la Catedral de Puerto Montt se celebró el miércoles 1 de abril, a las 19:00 horas, la tradicional Misa Crismal 2026, una de las celebraciones más significativas para la vida de la Iglesia diocesana, en la que se bendicen los Santos Óleos y se renuevan las promesas sacerdotales. La solemne Eucaristía fue presidida por el arzobispo Fernando Ramos y contó con la participación de sacerdotes de toda la arquidiócesis —diocesanos y religiosos— quienes, en esta ocasión, renovaron públicamente sus promesas sacerdotales, reafirmando su compromiso de servicio al Pueblo de Dios. En su homilía, el arzobispo destacó que esta Eucaristía tiene un significado especial para la vida eclesial, pues reúne dos realidades fundamentales: “la bendición de los óleos, que acompañan momentos decisivos en la vida de los fieles, y la renovación de las promesas sacerdotales, que expresa el compromiso permanente de los presbíteros con su ministerio y con la comunidad”. Asimismo, explicó que la celebración se realiza tradicionalmente el día miércoles debido a la gran extensión territorial de la arquidiócesis, lo que permite la participación de todos los sacerdotes y su posterior regreso a las comunidades para celebrar los ritos propios de la Semana Santa. En este contexto, recordó que los sacramentos no son actos mágicos, sino signos concretos de la gracia de Dios que se hace presente en la vida de las personas y de la comunidad. Del mismo modo, subrayó la importancia del ministerio sacerdotal, señalando que el sacerdote actúa en nombre de Cristo y está llamado a ser un puente entre Dios y su pueblo, un amigo de la Palabra de Dios y un pastor que construye la comunión y la unidad en la Iglesia.
Con Domingo de Ramos se dio inicio a la Semana Santa en Puerto Montt

Con una significativa participación de fieles, la Catedral de Puerto Montt fue el lugar donde se dio inicio a la celebración de la Semana Santa, con la tradicional liturgia de Domingo de Ramos. Familias completas llegaron hasta el templo catedral portando sus ramos, signo de fe y esperanza, para participar en la bendición y en la liturgia que recuerda la Pasión, muerte y resurrección del Señor. La celebración fue presidida por el arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos Pérez, quien invitó a los presentes a contemplar el profundo amor de Cristo hacia su pueblo, manifestado en su entrega en la cruz. Durante su homilía, el arzobispo reflexionó sobre la Pasión del Señor, señalando que Jesús, siendo un hombre justo, fue llevado a la cruz en medio de la injusticia. Explicó que su condena se dio en un contexto de acusaciones falsas, siendo presentado ante la autoridad romana como una amenaza. Asimismo, destacó que, aunque incluso la autoridad de la época reconocía la falta de fundamento en las acusaciones, finalmente se permitió su crucifixión, evidenciando una profunda injusticia. Monseñor Ramos subrayó que la singularidad de la historia de Jesús no está solo en el sufrimiento, sino en su misterio: siendo de condición divina, asumió plenamente la condición humana, experimentando el dolor, la traición y la injusticia. “Cristo ha querido hacerse uno de nosotros, vivir nuestras dificultades y pasar incluso por la muerte. Y así como Él ha resucitado, también nosotros estamos llamados a la esperanza de la vida nueva”, expresó. De este modo, la Iglesia en Puerto Montt inicia el camino de Semana Santa, invitando a la comunidad a vivir estos días con recogimiento, oración y confianza en la esperanza que brota de la resurrección.
Catedral de Puerto Montt invita a la comunidad a participar en las celebraciones de Semana Santa 2026

La comunidad católica está invitada a participar con fe y recogimiento en las celebraciones de Semana Santa 2026 que se realizarán en la Catedral de Puerto Montt, principal templo de la arquidiócesis, donde se vivirán los momentos centrales de la fe cristiana que recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Durante estos días santos, la Catedral abrirá sus puertas a los fieles y familias que deseen acompañar las distintas celebraciones litúrgicas, instancias que permiten renovar la esperanza y fortalecer la vida espiritual en comunidad. Las celebraciones comenzarán con el Domingo de Ramos, el 29 de marzo a las 12:00 horas, y continuarán con la tradicional Misa Crismal, el miércoles 1 de abril a las 19:00 horas, celebración en la que se realizará la renovación de las promesas sacerdotales y la bendición de los santos óleos. El Jueves Santo, el 2 de abril a las 19:00 horas, se celebrará la Misa de la Cena del Señor, que recuerda la institución de la Eucaristía y el servicio fraterno. El Viernes Santo, el 3 de abril, se llevará a cabo la Celebración de la Pasión del Señor a las 15:00 horas, seguida del Vía Crucis en el templo catedral a las 17:00 horas, momento de profunda oración y reflexión sobre el sacrificio de Cristo. El Sábado Santo, el 4 de abril, se realizará el Retiro Mariano “Hora de la Madre del Crucificado” a las 11:00 horas, y por la noche, a las 20:00 horas, se celebrará la Misa y Vigilia Pascual. Finalmente, las celebraciones culminarán con la Misa de Pascua de Resurrección, el Domingo 5 de abril a las 12:00 horas, ocasión en que la Iglesia celebra con alegría el triunfo de la vida sobre la muerte. La arquidiócesis invita cordialmente a toda la comunidad a participar en estas celebraciones y a vivir la Semana Santa como un tiempo de encuentro con Dios, oración y esperanza.
Colegios Católicos de Puerto Montt participaron en Misa de inicio del Año Escolar 2026

Profesores, estudiantes y equipos directivos se reunieron en una celebración eucarística presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, instancia que marcó el comienzo del nuevo año académico desde la fe y la comunidad educativa. Con espíritu de esperanza y alegría, la comunidad escolar integrada por profesores, estudiantes y equipos directivos participó en la Misa de inicio del Año Escolar 2026, celebración que congregó a las comunidades educativas de los colegios católicos de la ciudad de Puerto Montt. La Santa Eucaristía fue presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, Fernando Ramos, quien invitó a los presentes a valorar la experiencia escolar como un espacio de crecimiento personal, comunitario y espiritual. Durante su homilía, el pastor de la Iglesia local destacó que uno de los principales motivos para asistir al colegio está relacionado con las experiencias significativas que se viven en la vida escolar, señalando que: “Es muy importante para los estudiantes la vida estudiantil, pero también lo es para los adultos; todos tienen una experiencia significativa. Nosotros lo hacemos celebrando la Santa Misa desde nuestra fe. Somos colegios católicos que encontramos en la fe un faro que nos muestra el camino”. La celebración fue una oportunidad para encomendar a Dios el nuevo año escolar, renovar el compromiso educativo y fortalecer los lazos de comunidad entre estudiantes, docentes y familias, reafirmando el sentido de la educación católica como un espacio de formación integral que promueve valores, convivencia y servicio a los demás. De esta manera, los colegios católicos de Puerto Montt dieron inicio al año académico 2026, confiando en que será un tiempo de aprendizaje, crecimiento y acompañamiento para todos los miembros de la comunidad educativa. Los colegios que asistieron a la Catedral de Puerto Montt fueron: Liceo Politécnico Mirasol, Colegio Inmaculada COncepción Puerto Montt, Colegio Salesianos de Puerto Montt, Colegio germania de Puerto Varas, Colegio Sagrada Familia de Hornopirén, Colegio SAn Miguel de Calbuco, Colegio Felmer Niklitcheck de Puerto varas, Colegio Inmaculada Concepción de Puerto Varas, Colegio Federico Ozanam, Colegio San Maximiliano Kolbe, Colegio Arriarán Barros, Liceo de jombres Manuel Montt, Colegio San José de Puerto Montt, Colegio Madre de Dios de Frutillar, Colegio Santa María Puerto Montt, Escuela P. Alberto Hurtado.
Columna de Opinión: Semana Santa y la trascendencia de la vida

Cuando va quedando poco para la celebración de semana santa, habitualmente las personas y familias comienzan a planificar qué hacer esos días. Siendo una semana corta de trabajo, se pueden hacer múltiples actividades que habitualmente no se hacen: desde el turismo – con una abundante oferta de paquetes turísticos – hasta quedarse en casa descansando o participando en alguna de las variadas celebraciones litúrgicas de esos días. Sea cual sea la elección y sea cual sea la condición religiosa de cada uno, la semana santa no es solo un llamado a la práctica religiosa. En efecto, para el mundo cristiano esos días permiten focalizar la atención en el misterio central de quienes confiesan que Jesús de Nazareth es verdadero Dios y verdadero hombre; se trata del paso de la vida a la muerte y de la muerte a la vida, que están contenidos en la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Es también algo más y que invita a los no cristianos, sean creyentes o no creyentes a plantearse en serio si acaso la vida es capaz de trascender a la muerte. Para el amplio mundo cristiano, compuesto no sólo de católicos, sino también de luteranos, calvinistas, anglicanos, ortodoxos, evangélicos y muchos otros grupos, todos concuerdan que la celebración de la Pascua de Cristo es el momento celebrativo cumbre de la vida cristiana, en donde se pone en evidencia el triunfo de Cristo sobre la muerte. En cambio, para el mundo no creyente, que parece ir ganando adeptos en distintas latitudes incluida la nuestra, la semana santa se convierte en una interpelación, un cuestionamiento, una pregunta fundamental: ¿qué hay al final del camino de la vida? ¿qué nos encontraremos después de la muerte? ¿con la muerte se acaba todo o hay algo más que nos permita trascenderla? Por consiguiente, se podrán hacer muchas actividades o escapadas en estos días que se avecinan, pero lo que parece ineludible para todos es hacerse algunas preguntas sobre la trascendencia de la vida. Si no hay trascendencia y todo termina con la muerte, ¿qué sentido tiene la vida? ¿es razonable pensar que existimos sólo para morir? La lectura cristiana, en cambio, apoyándose en el testimonio histórico de quienes vieron a Jesús muerto en la cruz y que, después de tres días, se encontraron con él vivo, con quien pudieron conversar e incluso tocar las llagas de la crucifixión en su cuerpo, la vida humana no puede simplemente acabar con la muerte: la esperanza echa sus raíces en la victoria de Cristo que ha vencido a la muerte y con él podemos también nosotros vencerla. + Fernando Ramos Pérez Arzobispo de Puerto Montt
Despedida a funcionario de Carabineros. Arzobispo de Puerto Montt: “La muerte no es la última palabra”

Con profundo recogimiento y dolor, la comunidad acompañó el pasado sábado la celebración de la Santa Eucaristía en memoria del sargento 2° de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla, quien falleció tras permanecer varios días en estado de gravedad producto de un disparo recibido en su cabeza durante un operativo policial ocurrido el 11 de marzo en la comuna de Puerto Varas. La Santa Misa, realizada, en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús en Puerto varas, fue presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, Mons. Fernando Ramos Pérez, y concelebrada por el párroco Pbro. Daniel Acuña; el jefe de Servicios Religiosos de Carabineros de Chile, Pbro. Juan Mundaca; el capellán de Carabineros de la zona de Los Lagos, Pbro. Mauricio Cárdenas; junto a capellanes de las Fuerzas Armadas y de distintas instituciones educativas de la zona. Durante su homilía, el Arzobispo reflexionó sobre el dolor que provoca la pérdida de un ser querido, especialmente cuando la muerte ocurre de manera violenta, señalando que: “Los seres humanos vivimos circunstancias que nos rodean en nuestra vida; algunas nos llenan de gozo, pero otras nos golpean en lo que creemos y en lo que vivimos. La muerte nos desnuda de lo que somos y ocurre siempre de una manera que no queremos vivir. Por eso nos produce dolor, más aún cuando ese ser querido ha muerto producto de un crimen; el dolor se duplica”. Asimismo, el pastor de la Iglesia local invitó a la sociedad a reflexionar sobre el valor de la vida y la responsabilidad compartida en la convivencia social, destacando que este hecho no debe ser normalizado y que debe interpelar a todos a cuidar la dignidad y vida de las personas y fortalecer el respeto mutuo. En otro momento de su mensaje, Mons. Ramos subrayó que la memoria del sargento Figueroa permanecerá viva en la comunidad y que su testimonio debe transformarse en un llamado a construir relaciones más fraternas y justas. “Esta muerte nunca la vamos a olvidar. Su vida será recordada como un faro que nos invita a renovar nuestra forma de relacionarnos. La muerte no es la última palabra; es cierto, nos duele y nos deja afectados, pero la última palabra en la vida la tiene Dios. Por eso, a pesar del dolor, miramos con esperanza hacia el futuro”. La ceremonia contó con la presencia de autoridades civiles, militares y representantes de distintas instituciones, quienes acompañaron a la familia del funcionario y manifestaron su cercanía en este momento de dolor. La ceremonia fúnebre contó también con la presencia del Presidente de la República, José Antonio Kast junto a la primera dama, Pía Adriasola, quien expresó su compromiso con la institución de Carabineros y con la familia del funcionario fallecido. En sus palabras, señaló: “nuestro compromiso hoy día es cuidar de la institución de Carabineros, institución que también acoge a los familiares. La familia de. Carabinero Javier Figueroa es una familia con vocación de servicio público”. Asimismo, el Mandatario hizo un llamado a la sociedad a respetar y proteger a quienes cumplen labores de seguridad pública, destacando que: “de nosotros depende que la muerte de Javier no sea en vano, que mueva nuestros corazones y que la paz y el orden sean siempre un faro para nuestra nación”. “Le pedimos también a cada vecino, a las autoridades que correspondan, que nos ayuden, que nos colaboren en encontrar a los responsables y que se haga justicia, como lo ha solicitado su abuelita, su madre, su esposa”, señaló. Y agregó: “El legado de Javier es su hijo Joaquín. Joaquín, has perdido a tu papá, pero has ganado una nación que te va a acompañar. Esperamos cuidarte como corresponde, como hijo de un mártir de Carabineros”, dijo el Jefe de Estado. La comunidad eclesial de la Arquidiócesis de Puerto Montt se unió en oración por el eterno descanso del sargento Javier Figueroa Manquemilla, pidiendo consuelo para su familia, fortaleza para sus compañeros de servicio y paz para toda la sociedad.
Clero de Puerto Montt vivió su retiro espiritual anual

Entre el lunes 9 y el viernes 13 de marzo, el clero de la Arquidiócesis de Puerto Montt participó de su retiro espiritual anual, instancia que en esta oportunidad se desarrolló en la casa de retiro de Valdivia. El retiro fue predicado por Mons. Enrique Balzán, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Serena, quien acompañó a los sacerdotes durante estos días de oración, reflexión y encuentro fraterno. Este tiempo de retiro constituyó una valiosa oportunidad para detenerse, escuchar la voz de Dios y renovar el sentido del ministerio sacerdotal. A través de las distintas meditaciones, los presbíteros fueron invitados a volver espiritualmente al momento de su ordenación, profundizando en el significado del rito de la ordenación sacerdotal, como una manera de recordar y renovar el llamado recibido. Fueron días marcados por el silencio, la oración y la fraternidad sacerdotal, que permiten fortalecer la vida espiritual y el servicio pastoral de los presbíteros que sirven en las distintas comunidades de la Arquidiócesis. Este retiro anual forma parte de los espacios de formación permanente y renovación espiritual del clero, fundamentales para seguir acompañando con fidelidad la vida pastoral de la Iglesia en el sur de Chile. Fuente: P. Javier Velásquez, Asesor Pastoral Comunicaciones.
La mujer del pozo de Jacob

Hace más o menos dos mil años atrás, una mujer samaritana fue a buscar agua a un pozo a las afueras de su ciudad. Era un pozo antiguo; excavado por Jacob, uno de los patriarcas del pueblo de Israel, en donde había bebido él, su familia y sus animales. Por muchos siglos, la gente de los alrededores iba al pozo, una o dos veces al día, a buscar el agua necesaria para sus actividades diarias. Esa mujer fue extrañamente al mediodía, cuando lo normal era ir en la mañana y en la tarde. En el pozo, se encontró con un hombre judío, quien le pidió que le diera de beber agua porque tenía sed. Ella se sorprendió que le hablara, ya que en aquel entonces era extraño que un hombre y una mujer desconocidos hablaran entre ellos y además entre samaritanos y judíos prácticamente no se hablaban por la secular discordia existente entre ambos pueblos. No obstante, la conversación comenzó a fluir con rapidez. El judío, Jesús de Nazaret, le señaló que él podía darle a beber un agua que no le produciría más sed, porque se transformaría en un manantial que brotaría hasta la vida eterna. Pero, además, en la conversación, Jesús comenzó a percibir cuál era la historia personal de la mujer; al parecer, ella llevaba una existencia marcada por el dolor, el rechazo y el abandono, pues había tenido 5 maridos y estaba ahora con un hombre que no era su marido. La mujer, entonces, se interesa por este extraño y le pregunta si acaso era un profeta. Jesús le anuncia que ya se acerca el momento que aquellos que adorarán a Dios lo harán en espíritu y en verdad. La mujer se retira del lugar y les dice a sus conocidos que ha encontrado un hombre que parecería ser el Mesías. Algunos de los samaritanos fueron donde Jesús y al verlo y hablar con él durante dos días, accedieron a la fe y confesaron que Jesús de Nazaret era el Salvador del mundo. Este relato del evangelio de Juan (Jn 4,5-42) expresa con sencillez lo que se produce cuando se tiene un encuentro personal con Jesús. La mujer del pozo de Jacob representa a las mujeres que han sufrido el abandono, la denigración, la violencia o el desprecio en la historia de la humanidad, pero no quedan sumergidas en la adversidad, sino que logran reconstituir su dignidad y valor ante los demás, cuando se encuentran con las palabras y la cercanía de Jesús. Por este motivo, en este día en que se celebra el día internacional de la mujer, vale la pena reconocer a las mujeres que conocemos su valor y dignidad, como lo hizo Jesús, pues ellas entregan un aporte insustituible a la familia, la sociedad y la Iglesia. + Fernando Ramos Pérez Arzobispo de Puerto Montt