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Arzobispado de Puerto Montt

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Misa y Vigilia Pascual en Catedral de Puerto Montt

Misa y Vigilia Pascual en Catedral de Puerto Montt Con la Catedral de Puerto Montt acompañada de fieles se celebró en la noche del Sábado Santo la Vigilia Pascual tras la bendición del fuego y la liturgia de la luz. Esta vigilia Pascual es la madre de todas la vigilias porque es Dios quien nos ha regalado a su hijo Jesucristo, quien ha vencido la muerte. Durante la ceremonia y en un emotivo momento se realizó el bautismo de uno de los presentes, se renovaron las promesas bautismales  y también  el arzobispo confirió el sacramento de la confirmación a  miembros de la comunidad. Homilía En su homilía para la Vigilia Pascual, el Arzobispo de Puerto Mott, Fernando Ramos dijo que “esta vigilia pascual, esta vigilia que estamos celebrando este Sábado Santo en la noche, es el momento litúrgico más importante del año. Es el momento en donde nuestra fe en Jesucristo se ve profundamente renovada por el misterio central de nuestra fe. El misterio central de nuestra fe es que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios, pasó haciendo el bien hace dos mil años y fue llevado a un juicio, a una pasión, fue torturado, fue maltratado, fue crucificado, murió en la cruz, pero resucitó. Ese es el hecho más insólito, inédito, inaudito en la historia de la humanidad. Y es el fundamento de nuestra fe. Si hay algo que caracteriza a todos los cristianos, no solamente a los católicos, a los evangélicos, a los ortodoxos, a los anglicanos, a los calvinistas, a los metodistas, a todas las confesiones cristianas del mundo entero, es que confesamos que Cristo resucitó. Por eso es un momento tan importante para nosotros. Pero este momento lo visitamos en esta Vigilia Pascual en distintos momentos dentro de la misma Vigilia. Comenzamos la Vigilia en la entrada, bendiciendo el fuego, con el cual encendimos este gran Cirio, el Cirio Pascual. Este Cirio va a presidir todas nuestras celebraciones litúrgicas en los próximos 50 días que componen lo que llamamos el Tiempo Litúrgico Pascual. Este Cirio expresa simbólicamente a Cristo resucitado, que emite una luz. Por eso entramos con el Templo oscurecido. Y esta Vigilia se hace de noche, porque en nuestra vida caminamos en tiniebla. Nuestra existencia como seres humanos muchas veces está lacerada, herida, afectada, confundida por tantas circunstancias. Todas circunstancias que nos hablan de nuestra condición humana muy frágil. Somos criaturas, no somos una divinidad, quisiéramos serlo, pero no lo somos. Y por eso necesitamos una luz en nuestro camino. Y esa luz la representa Cristo resucitado, y por eso al comenzar esta liturgia, hemos entrado en el Templo con el Cirio Pascual, y es Cristo que entra en nuestra vida, reunida en la oscuridad a veces de nuestro pecado, de nuestra inseguridad, de nuestras incertidumbres, y nos ilumina. Y después hemos repasado la historia de la salvación que nos relata la Escritura, tomando algunos textos seleccionados del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. Pero los leemos desde la claridad de la resurrección de Cristo. Leemos, por ejemplo, el relato del paso por el Mar Rojo del Pueblo Israel, que para el Pueblo Israel es un hecho importantísimo, fundante de lo que es este pueblo. Pero nosotros, leyéndonos de la fe de Jesucristo, reconocemos en ese episodio que ocurrió hace más de 3.000 años atrás, reconocemos simbólicamente el paso nuestro de la muerte a la vida, del pecado a la gracia. De la esclavitud a la libertad. ¿Y cómo se produce ese paso en nosotros? Por medio del Sacramento del Bautismo. Y el simbolismo del Pueblo de Israel que pasó por el Mar Rojo, que atravesó el Mar Rojo, se realiza en nosotros con el Sacramento del Bautismo que pasamos también por el agua para poder acceder a la libertad, a la gracia y a la esperanza. Eso es lo que celebramos hoy, no solamente un episodio histórico, extraordinario, del cual dan testimonio los primeros discípulos, los apóstoles, del cual dan testimonio en los Evangelios, como acabamos de escuchar ahora el texto del Evangelio según San Lucas, que nos narra el primer día de la semana después de que habían pasado esos tres días con Jesús sepultado. Que se descubren estas mujeres que van al sepulcro, que el sepulcro está vacío y se les produce un desconcierto gigantesco. Y aparecen dos hombres luminosos que les dicen que Cristo ha resucitado. Por eso estas mujeres, acongojadas, pasan al estupor de no saber por qué esta tumba estaba vacía, a la alegría de aceptar en su corazón que Jesús ha resucitado y lo anuncian a los demás. Por eso Pedro después va y se encuentra con el sepulcro vacío y queda profundamente conmocionado. Después ellos tuvieron la experiencia de encuentro con Jesús resucitado durante los 50 días después de la Pascua y ellos se transformaron en misioneros para anunciar al mundo entero de este hecho maravilloso. Por eso nosotros nos reunimos esta noche en esta vigilia, para festejar este momento importante, porque este momento tiene relevancia para nosotros, es algo significativo para la vida nuestra. Al final siempre nos vamos a preguntar en nuestra vida y conforme vamos acumulando años, ¿para qué vivimos?, ¿por qué tenemos que vivir?, ¿por qué a veces tenemos que vivir momentos difíciles, duros?, ¿por qué nos enfermamos?, ¿por qué a veces somos protagonistas o presenciamos o acompañamos tragedias humanas muy grandes? Y ante el dolor, el sufrimiento, o si nos vamos en otro plano, la injusticia, la guerra, todo aquello que uno dice, bueno, ¿dónde está Dios ahí en mi vida o en la vida de otros? Y por eso nos va generando muchas preguntas y nos va generando oscuridad en nuestra vida. Todo eso se asume desde el punto de vista de nuestra propia existencia con la resurrección de Cristo. La resurrección de Cristo es la luz para nuestra vida. Y por eso, San Pablo, a quien escuchábamos en un texto memorable, en la Carta a los Romanos, decía así, ¿no saben ustedes que todos los que

Vía Crucis Puerto Montt. Puerto Varas: Una caminata de fe y compromiso

Vía Crucis Puerto Montt. Puerto Varas: Una caminata de fe y compromiso El Viernes Santo, cientos de familias y fieles en una jornada de oración y reflexión, recorrieron las estaciones del Viacrucis y reviviendo el camino de Jesús hacia la cruz en el Vía Crucis de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Puerto Montt. Iniciaron el camino desde el sector de Valle Volcanes de Puerto Montt para luego recorrer todas las estaciones hasta llegar al Monte Calvario en Puerto Varas: Estación 1: Jesús es condenado a muerte Estación 2: Jesús toma la cruz Estación 3: Jesús cae por primera vez Estación 4: Jesús se encuentra con su madre Estación 5: Simón de Cirene ayuda a Jesús a cargar la cruz Estación 6: Santa Verónica limpia el rostro de Jesús Estación 7: Jesús cae por segunda vez Estación 8: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén Estación 9: Jesús cae por tercera vez Estación 10: Jesús es despojado de sus vestiduras Estación 11: Jesús es clavado en la cruz Estación 12: Jesús muere en la cruz Estación 13: Jesús es bajado de la cruz y entregado a su madre Estación 14: Jesús es sepultado     “Estamos acompañando a Jesús en su vía cruz, en su dolor. Pero no es el dolor en sí mismo lo que nos convoca. Nos convoca la esperanza de la resurrección, de la redención, del amor que Dios nos tiene, que se hace vida.  Y vida en abundancia”. “Por eso los invito entonces, hermanos, a que podamos continuar este momento, esta acción litúrgica, para que podamos, en el corazón, reanimar nuestra esperanza en que Cristo vence a la muerte.  Las peticiones de hoy revisten una especial solemnidad, pues van unida a la poderosa intersección de Jesucristo, que se inmola por nosotros y por todos.  En la cruz, Jesús ha reconciliado a los hombres con su Padre”. “Por medio de Él, ejerciendo nuestro sacerdocio bautismal, rodeemos a Dios, que otorgue su gracia y perdón, y dé paz a toda la iglesia y a los hombres del mundo entero”, dijo Fernando Ramos. Posteriormente a las 17:00 horas y como es tradición el Viernes Santo, en la Catedral de Puerto Montt, se realizó el Vía Crucis en memoria del camino de Jesús con la cruz a cuestas, su pasión y muerte. La expresión latina “Vía Crucis” significa “camino de la Cruz”, es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión. El arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos presidió el Vía Crucis en la Catedral acompañado de miembros de la comunidad quienes cargaron la cruz en medio de oración y meditación en cada una de las estaciones.

En Puerto Montt se vivió con recogimiento el Retiro Mariano: Hora de la Madre del Crucificado

En Puerto Montt se vivió con recogimiento el Retiro Mariano: Hora de la Madre del Crucificado Estas son las horas en la cual la Virgen María vivió las pruebas supremas de la fe y de la unión con Dios Redentor. Hora en la cual creyó con toda evidencia y esperó contra toda esperanza en la resurrección del Hijo hecho hombre en sus entrañas. Es su hora en la cual completaba lo que faltaba a los sufrimientos de Cristo al favor de la Iglesia, ya que en aquel día la Iglesia aún naciente se recogió en su corazón de madre y con la Iglesia se recogieron y florecieron en ella las esperanzas y las expectativas del mundo. El Sábado Santo no hay oficio litúrgico, Cristo yace en la sepultura.  Desde los primeros siglos la Iglesia de Oriente y de Occidente sintió y celebró esta misteriosa unión que enlaza como un puente el Viernes Santo y el Domingo de Pascua, pasando a través del corazón de María y ve en ella la expresión de toda la Iglesia que espera con trepidación el amanecer de la resurrección. Esta celebración se inició con un acto penitencial, continuando con la palabra de Dios, seguida de una homilía, luego se continuó con el rezo de un misterio del Santo Rosario. Concluyendo con la bendición. La celebración en la Catedral de Puerto Montt fue presidida por el Arzobispo, Fernando Ramos quien dijo que “María pueden ver como Jesús estaba cansado, el dolor de ver a su hijo muerto en la cruz. Ella supo más de los dolores. Dicen también, que el dolor  más grande es de una madre ver muertos a uno de sus hijos. Es un dolor inalienable”. “Y ella lo vivió. Por eso, se nos hace una figura, más que una figura, (2:03) que podría parecer espiritual, alejada de nuestra realidad, (2:07) se nos hace una figura muy cercana, muy presente, muy humana. Una figura que sabe de lo que significa el dolor, que sabe de lo que significa el sufrimiento”. “Y ahora vamos a preguntarnos un poco por qué la Virgen María era capaz de soportar tanto dolor. ¿Qué había de ella, que Hacía para ser alguien capaz de superar cualquier y cualquier adversidad que le llegó a su vida? Era la fe de Dios.” “Tenía la fe tan enraizada, tan fortalecida, en que fue capaz de enfrentar cualquier peligro. Por eso entonces, esta mañana, queremos celebrar la resurrección en esta figura extraordinaria, beber de su experiencia, solicitar su juicio,  pero sobre todo, que ella nos ayude a contarle al Señor,  para decirle sí al Señor, para que nos enseñe a decirle amén,  para que vaya buscando la vida de Dios en nosotros, a pesar de las dificultades que nos ofrecen”, dijo el Arzobispo de Puerto Montt

Pasión y Muerte del Señor en Puerto Montt

Pasión y Muerte del Señor en Puerto Montt A las 15:00 horas en la Catedral de Puerto Montt la comunidad se reunió en la celebración de la Pasión del Señor en donde el Arzobispo de Puerto Montt, Fernando Ramos indicó que “es cierto que Jesús ha vivido este drama y este dolor tan grande y es cierto que a los seres humanos a veces nos toca vivir situaciones muy, pero muy dolorosas”. “Pero eso queda reasumido, limpiado, purificado por la vida que suscita esta cruz. Y eso nosotros lo vamos a ver con mayor claridad mañana, cuando celebremos en la noche la vigía pascual aquí en esta Iglesia Catedral. Y el domingo de resurrección, donde ponemos en evidencia en la liturgia que Cristo ha vencido la muerte”. “Nunca el dolor, ni el sufrimiento, ni la tragedia, ni cualquier calamidad que nos toque vivir pueden acabar totalmente con lo que somos. En Cristo nosotros podemos resucitar y llegar a una nueva vida y una vida en plenitud en el Señor. Eso es lo que hoy día celebramos”. “Estamos acompañando a Jesús en su vía cruz, en su dolor. Pero no es el dolor en sí mismo lo que nos convoca. Nos convoca la esperanza de la resurrección, de la redención, del amor que Dios nos tiene, que se hace vida.  Y vida en abundancia”. “Por eso los invito entonces, hermanos, a que podamos continuar este momento, esta acción litúrgica, para que podamos, en el corazón, reanimar nuestra esperanza en que Cristo vence a la muerte.  Las peticiones de hoy revisten una especial solemnidad, pues van unida a la poderosa intersección de Jesucristo, que se inmola por nosotros y por todos.  En la cruz, Jesús ha reconciliado a los hombres con su Padre”. “Por medio de Él, ejerciendo nuestro sacerdocio bautismal, rodeemos a Dios, que otorgue su gracia y perdón, y dé paz a toda la iglesia y a los hombres del mundo entero”, dijo Fernando Ramos. Posteriormente a las 17:00 horas y como es tradición el Viernes Santo, en la Catedral de Puerto Montt, se realizó el Vía Crucis en memoria del camino de Jesús con la cruz a cuestas, su pasión y muerte. La expresión latina “Vía Crucis” significa “camino de la Cruz”, es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión. El arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos presidió el Vía Crucis en la Catedral acompañado de miembros de la comunidad quienes cargaron la cruz en medio de oración y meditación en cada una de las estaciones.

Con el habitual rito de lavados de pies se vivió Jueves Santo en Puerto Montt

Con el habitual rito de lavados de pies se vivió Jueves Santo en Puerto Montt El Arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos presidió la Misa del Jueves Santo, en la Iglesia Catedral de la ciudad junto a fieles que acompañaron recordando la “Última Cena” en la que el arzobispo de Puerto Montt realizó el habitual rito de lavado de los pies a miembros de la comunidad. El Jueves Santo se rememora la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, como gesto de despedida. Durante este encuentro, Jesús estableció la Eucaristía, al bendecir el pan y el vino, y decirles a sus apóstoles que por medio de estos elementos recibirían su cuerpo y su sangre. Es así como el gesto del lavado de los pies recuerda a lo que hizo Jesús de lavarle los pies a sus discípulos en la última Cena. Un gesto que sus discípulos no comprendieron en ese momento, siendo este un gesto de servicio, de acogida, dando el ejemplo que sirvamos los unos a los otros.

Arquidiócesis de Puerto Montt celebró Misa Crismal con renovación de promesas sacerdotales

Arquidiócesis de Puerto Montt celebró Misa Crismal con renovación de promesas sacerdotales Los sacerdotes de la arquidiócesis renovaron su compromiso ministerial en la Catedral de Puerto Montt acompañados de cientos de fieles La comunidad de Puerto Montt se reunió en la Catedral Metropolitana en una de las liturgias más significativas del año litúrgico, en la que se consagran los santos óleos y se renuevan las promesas sacerdotales. La Eucaristía fue presidida por el arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos quien explicó que “esta Santa Misa, la Misa Crismal, es una de las misas más hermosas que tenemos todos los años en el ciclo litúrgico y particularmente en todas las catedrales del mundo entero. Nosotros los seres humanos tenemos un gran problema, ¿cómo relacionarnos con Dios? ¿Cómo contactarnos con Él, si no lo vemos, si no lo tocamos? Nosotros tenemos espíritu, alma y tenemos cuerpo”. Homilía “Todo lo que nosotros conocemos, todo lo que nosotros obtenemos, lo que podemos aprender  y decir, lo hacemos a través de nuestros sentidos. Los cinco sentidos para nosotros son tremendas ventanas que permiten vincular nuestra interioridad con lo que nos rodea. Si los cinco sentidos no funcionan, quedamos desconectados con el mundo.   En cambio, si los cinco sentidos funcionan bien, estamos conectados con el mundo. Pero ¿cómo podemos conectarnos con Dios, que no tiene cuerpo, que no tiene límite, que no tiene tiempo, al cual no podemos escuchar como nos escuchamos nosotros, al cual no podemos tocar como nos tocamos entre nosotros? ¿Cómo nos relacionamos con Él? Y encontramos esa dificultad tan grande, pero Dios, que no solamente nos creó, sino que también nos ha salvado, nos ha dado una esperanza, nos ha dado futuro desde nuestra fe, Él ha querido proveer de esta dificultad, venir al encuentro de nuestra propia dificultad. Y ha querido aparecer como uno de nosotros, en la segunda persona, en la Santísima Trinidad, que ha tomado la condición humana.   Y así, en el tiempo y en la historia, Dios aparece en forma humana en la persona de Jesucristo. Ese misterio nosotros lo celebramos para Navidad. Ese niño pequeño que nace en un pesebre de Belén, esconde, esconde la gloria de Dios, la maravilla de Dios que se hace pequeño como uno de nosotros.   Pero no solamente eso, sino que el Verbo, la Palabra de Dios, que tomó la condición humana, nos comunica y entrega la verdad de Dios de Su plan para con nosotros, que nos invita a que nosotros podamos tener la salvación, la esperanza en Su Reino y abrir nuestro corazón a esta realidad tan maravillosa. Y por eso se rompe esta barrera de dificultad de encontrarnos con Dios a través de lo que Jesucristo nos habla, a través de lo que Jesucristo hizo y, por sobre todo, a través de lo que Jesucristo experimenta con su pasión, con su muerte y su resurrección. Y para que toda la gente, de toda la humanidad entera, en todo tiempo y lugar pueda tener acceso a esta gracia tan grande del Dios que se comunica a toda la humanidad sea posible, es que Él ha dejado algunos signos para que todos podamos tener encuentro con Él.   Y esos signos, que tienen un valor simbólico muy grande, son los sacramentos. Hoy, en esta Misa Crismal, vamos a poner de relieve algunos sacramentos, no todos, pero sí algunos, a través de los elementos que lo componen. Con el nombre de Misa Crismal, se quiere referir a que en esta Santa Misa vamos a bendecir el Santo Crisma.   El Santo Crisma, como vamos a ver en un momento más, es un aceite al cual le vamos a colocar unas esencias o perfumes, va a quedar un aceite perfumado, que representa el Espíritu Santo, que se transmite a través de algunos sacramentos como el bautismo, como la confirmación y también como el sacramento del orden. Es decir, cuando alguien es ordenado presbítero u obispo, recibe también ese aceite. Para especificar y expresar simbólicamente, a través de este signo tan poderoso, que esa persona que recibe uno de estos sacramentos, está recibiendo el Espíritu del Señor.   Pero también vamos a bendecir el óleo que usamos con los enfermos. Quizá alguno de ustedes ha recibido la Santa Unción alguna vez, que ha estado enfermo, que también puede ser una persona anciana. La enfermedad y la ancianidad nos muestran nuestra fragilidad.   Y la fragilidad, como otras cosas también, nos invitan a clavar al Señor. Es así. Cuando estamos en dolor, en dificultad, nuestra sensibilidad se abre a la presencia del Señor.   Cuando está todo bien, todo tranquilo, no tenemos problemas, a veces nos olvidamos del Señor. Pero cuando estamos en urgencia o molestia o problema, clavamos al Señor. Y el Señor viene.   Y el Señor viene en el caso de enfermedad o alguna otra dificultad física, con el sacramento de la Santa Unción. Y un elemento importante de ese sacramento es justamente la unción con este óleo consagrado, que es distinto del Santo Crisma, pero es un óleo que expresa simbólicamente la benevolencia, la ternura y la compañía de Dios en el dolor. Somos muy afortunados porque Dios nos ama de tal forma que llega incluso cuando estamos mal, cuando estamos enfermos, cuando estamos acongojados, no nos abandona.   Y eso hacemos memoria hoy con la bendición del óleo de los enfermos. Y también vamos a bendecir un tercer óleo, que es un óleo que no se usa para los sacramentos, sino que prepara un sacramento. Vamos a usar el óleo de los catecúmeros, que no se ocupa en Chile un poco menos, pero aquellos que se están preparando, especialmente adultos, al sacramento del bautismo pueden, en ese proceso, recibir este sacramento de los catecúmeros.   El óleo de los catecúmeros es un aceite que prepara el bautismo, que es el primero de los sacramentos. Como ustedes pueden ver, estos tres tipos de aceite que vamos a bendecir son expresión simbólica de cómo Dios nos sigue acompañando en nuestra vida

En la Catedral de Puerto Montt llegaron fieles para celebrar Domingo de Ramos

En la Catedral de Puerto Montt llegaron fieles para celebrar Domingo de Ramos Con sus ramos en manos familias de Puerto Montt se congregaron en la Catedral de la ciudad para recibir la bendición de ramos y escuchar la Liturgia de la Pasión, muerte y Resurrección del Señor. La bendición fue presidida por el arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos Pérez; iniciando así Semana Santa y recordando la Pasión del Señor que nos invita a contemplar con admiración el amor entrañable hacia su Pueblo. La Diócesis invita a toda la comunidad a las demás celebraciones de Semana Santa en la Catedral, entre las que se destaca: Miércoles Santo 19:00 hrs. Misa Crismal (Renovación de promesas sacerdotales y bendición de óleos), Jueves Santo 19:00 hrs. Misa Cena del Señor, Viernes Santo 15:00 hrs. Celebración de la Pasión del Señor, 17:00 hrs, Vía Crucis en la Catedral de Puerto Montt Sábado Santo a las 11:00 hrs. Retiro Mariano “Hora de la Madre del Crucificado” y a las 20:00 hrs. Misa y Vigilia Pascual, Domingo de Resurrección a las 12: 00 horas hrs. Misa de la Resurrección del Señor. Fotografías: Facebook Catedral de Puerto Montt

Semana Santa Catedral de Puerto Montt

Semana Santa Catedral de Puerto Montt Programa: 13 de abril: Domingo de Ramos 12:00 hrs.: Misa y bendición de Ramos 16 abril: Miércoles Santo 19:00 hrs.: Misa Crismal, Renovación de promesas sacerdotales y Bendición de Sagrados Óleos 17 abril: Jueves Santo 19:00 hrs.: Misa “Cena del Señor” 18 abril: Viernes Santo 15:00 hrs.: Celebración de la Pasión del Señor 17:00 hrs.: Vía Crucis en templo Catedral 19 abril Sábado Santo 11:00 hrs.: Retiro Mariano “Hora de la Madre del Crucificado” 20:00 hrs.: Misa y Vigilia Pascual 20 abril: Domingo de Resurrección 12:00 hrs.: Misa de Resurrección

Retiro preparación Semana Santa Parroquia Cristo Crucificado

Retiro preparación Semana Santa Parroquia Cristo Crucificado La Parroquia Cristo Crucificado invita a participar al retiro de preparación de Semana Santa a realizarse el sábado 12 de abril próximo. La actividad se realizará en la Parroquia Cristo Crucificado desde las 9:00 horas hasta las 19:00 horas con el tema: Cantar de los cantares – Estudio Bíblico con un enfoque rabínico. El aporte de participación es de $5.000 lo que incluye almuerzo y materiales. Las inscripciones serán hasta el 1 de abril / Después se inscribirá con donación de almuerzo. Las personas que asistan deben llevar: Biblia, cuaderno, lápiz, una carpeta para material a entregar: set de fotocopias de los dos temas. Fuente: Comunicaciones Parroquia Cristo Crucificado

Con una llamado al cuidado y reconocimiento de las personas mayores, la Iglesia Católica invita a sumarse a la campaña 2025

Con una llamado al cuidado y reconocimiento de las personas mayores, la Iglesia Católica invita a sumarse a la campaña 2025 Desde el  5 de marzo comenzó el periodo de Cuaresma en todas las comunidades católicas del país, marcando el inicio de un tiempo de conversión, reflexión y encuentro para todos sus fieles; que se vive durante los 40 días previos a Semana Santa. En este contexto se desarrolla la campaña “Cuaresma de Fraternidad” una iniciativa que la Iglesia Católica desarrolla desde el año 1982 a través del Área de Pastoral Social – CARITAS de la Conferencia Episcopal de Chile, con el objetivo de incentivar una vivencia más profunda de este tiempo litúrgico, en preparación para el encuentro con el Señor por medio de la oración, la austeridad y el compartir. “Bienaventurados los viejos: porque en ellos habita la memoria, sabiduría y futuro”, es el lema preparado para este año -que toma el título del libro y poema del Padre Esteban Gumucio SSCC- y que invita a mirar a las personas mayores, con amor y gratitud, reconociéndolas como portadoras de historia, testigos de fe y pilares de esperanza. Durante el período de Cuaresma, -desde el 5 de marzo (Miércoles de Ceniza) hasta el 13 de abril (Domingo de Ramos)-, se realizarán diversas actividades pastorales y sociales, incluyendo encuentros, jornadas de reflexión y colectas solidarias en parroquias, colegios y comunidades eclesiales. Los fondos recaudados serán destinados a apoyar las necesidades más urgentes de las personas mayores que diariamente buscan ayuda en la iglesia, a través de la conformación y asignación del Fondo Nacional, instancia que permite concretar la solidaridad de todos quienes participan de Cuaresma de Fraternidad. “El tiempo de Cuaresma es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con el prójimo y fortalecer los valores cristianos de la compasión y la justicia. Invitamos a todas las personas de buena voluntad a sumarse a esta campaña y ser parte de una Iglesia que pone en el centro a quienes más lo necesitan”, expresó el director ejecutivo de Caritas Chile, Lorenzo Figueroa. Para más información sobre cómo participar de las actividades o realizar donaciones, se puede visitar www.cuaresmadefraternidad.cl que permite recibir donaciones a través de pagos con tarjeta de crédito o débito y transferencias bancarias. Además, la campaña estará presente con alcancías en capillas, parroquias y establecimientos educacionales de todo el país. Cada gesto solidario es un paso más hacia una sociedad que valora y acompaña a sus mayores. ¡Súmate y hagamos juntos de esta Cuaresma un tiempo de fraternidad y esperanza! Fuente: Caritas Chile Motivación Inicio Cuaresma