Benavente 385, piso 2, Puerto Montt | Correo: recepcion@arzpm.cl | Teléfonos: 65 2253295 | 65 2252215 | 961575294
Benavente 385, piso 2, Puerto Montt | Correo: recepcion@arzpm.cl | Teléfonos: 65 2253295 | 65 2252215 | 961575294
En una solemne liturgia celebrada a las 15:00 horas en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Puerto Montt, la comunidad local de la Legión de María se reunió para conmemorar un doble acontecimiento de profunda devoción: la fiesta de la Natividad de la Virgen María y el aniversario fundacional del movimiento legionario. La Eucaristía estuvo presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, Monseñor Fernando Ramos, quien destacó la labor silenciosa y el compromiso social de este apostolado en la región.
Durante su homilía, el arzobispo Ramos reflexionó sobre el valor de la humildad a la luz de la figura mariana: “Nosotros tendemos a valorar a las personas importantes, pero la figura de María era muy sencilla; era joven, no tenía poder político o económico y, sin embargo, a través de ella Dios hizo grandes cosas. Dios opera grandes cosas a través de las personas más sensibles y sencillas, y a todos nos permite darnos cuenta de que podemos ser instrumentos de grandes cosas del Señor”.
Asimismo, el arzobispo tuvo palabras de especial reconocimiento para las acciones de voluntariado que los integrantes del movimiento llevan a cabo de manera constante, en particular la asistencia y acompañamiento espiritual a los enfermos en recintos hospitalarios. “La Legión de María hace cosas muy significativas con el prójimo, como con los enfermos del hospital, lo cual es una cosa enorme. El Señor les pide a ustedes ese compromiso, esa labor que puede parecer pequeña, pero que para las personas que necesitan compañía en los momentos difíciles es algo muy grande. En lo cotidiano es donde se juega la vida y ahí todos podemos hacer nuestra contribución”, enfatizó Monseñor Ramos.
A lo largo de su historia, los legionarios han destacado por su presencia en los espacios más complejos: desde el acompañamiento a personas privadas de libertad y el apoyo a enfermos en sus hogares o centros de salud, hasta la contención emocional de personas en soledad, llevando siempre un mensaje de esperanza.
Hoy en día, la Legión de María es una de las organizaciones laicas más grandes de la Iglesia Católica, con millones de miembros en casi todos los países del mundo, quienes continúan demostrando en lo cotidiano que los pequeños gestos de fraternidad generan transformaciones profundas en la sociedad.





