Misa Crismal 2026 congregó al clero y fieles en la Catedral de Puerto Montt
En la Catedral de Puerto Montt se celebró el miércoles 1 de abril, a las 19:00 horas, la tradicional Misa Crismal 2026, una de las celebraciones más significativas para la vida de la Iglesia diocesana, en la que se bendicen los Santos Óleos y se renuevan las promesas sacerdotales.
La solemne Eucaristía fue presidida por el arzobispo Fernando Ramos y contó con la participación de sacerdotes de toda la arquidiócesis —diocesanos y religiosos— quienes, en esta ocasión, renovaron públicamente sus promesas sacerdotales, reafirmando su compromiso de servicio al Pueblo de Dios.
En su homilía, el arzobispo destacó que esta Eucaristía tiene un significado especial para la vida eclesial, pues reúne dos realidades fundamentales: “la bendición de los óleos, que acompañan momentos decisivos en la vida de los fieles, y la renovación de las promesas sacerdotales, que expresa el compromiso permanente de los presbíteros con su ministerio y con la comunidad”.



























Asimismo, explicó que la celebración se realiza tradicionalmente el día miércoles debido a la gran extensión territorial de la arquidiócesis, lo que permite la participación de todos los sacerdotes y su posterior regreso a las comunidades para celebrar los ritos propios de la Semana Santa.
En este contexto, recordó que los sacramentos no son actos mágicos, sino signos concretos de la gracia de Dios que se hace presente en la vida de las personas y de la comunidad. Del mismo modo, subrayó la importancia del ministerio sacerdotal, señalando que el sacerdote actúa en nombre de Cristo y está llamado a ser un puente entre Dios y su pueblo, un amigo de la Palabra de Dios y un pastor que construye la comunión y la unidad en la Iglesia.