Jueves Santo en la Catedral de Puerto Montt: la Eucaristía y el servicio como camino de fe
En un ambiente de recogimiento y profunda fe, la comunidad católica de Puerto Montt participó en la celebración del Jueves Santo en la Iglesia Catedral, recordando la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, momento en el que instituyó la Eucaristía y dejó a sus discípulos el mandamiento del amor y el servicio.
La Santa Misa fue presidida por el Arzobispo de Puerto Montt, Fernando Ramos, quien invitó a los fieles a comprender el profundo significado de esta celebración, que no solo recuerda un hecho central de la fe cristiana, sino que también se vincula con la antigua tradición del pueblo de Israel y la celebración de la Pascua.
Durante su homilía, el arzobispo explicó que “Jesús se transforma en el Cordero Pascual y se entrega para que nosotros tengamos vida. Así como para el pueblo de Israel la Pascua fue el inicio de su constitución como pueblo, para nosotros la Última Cena es el comienzo del nuevo pueblo de Dios, un pueblo abierto a toda la humanidad”, expresó.





Asimismo, monseñor Ramos recordó que la Eucaristía no es solo un recuerdo del pasado, sino una presencia viva del Señor en medio de su pueblo, destacando las palabras de Jesús: “Hagan esto en conmemoración mía”, como un llamado permanente a celebrar y vivir este misterio a lo largo de las generaciones.
Durante la celebración se realizó el tradicional rito del lavado de los pies a miembros de la comunidad, gesto profundamente simbólico que recuerda la actitud de humildad y servicio de Jesús hacia sus discípulos